¿Vivir ayer, vivir el presente o seguir estancado?
Como todo lo nuevo que emprendemos en nuestras vidas un cambio de lugar o país, un nuevo trabajo, pero en especial cuando deseamos iniciar una nueva relación amorosa, lo primero que hemos de hacer es asegurarnos de que no arrastramos a lo nuevo nada de lo viejo; que dejamos atrás el pasado.
Es como con la tierra. Yo naci y creci en el campo y mi Nona siempre decía que antes de hacer la huerta hay que trabajar la tierra. Hay que generar el espacio ideal para asegurarnos que lo sembramos crezca sano. Hay que puntear, limpiar, rastrillar y preparar. Sacar los yuyos e hierbas que invaden la tierra virgen, desmalezar y dejar el terreno bien limpio de antiguos vestigios o rastros de viejas plantas antes de sembrar, claro, esto si deseamos que la nueva cosecha prospere.
Es sencillo, simple, así como lo es todo en la vida lo es también en el amor. En el campo siempre se dice que para que una siembra rinda a su máximo potencial, hay que entender y saber cerrar el ciclo a tiempo; porque si un ciclo no se cierra en forma completa y adecuadamente ¿Cómo vamos a pretender entrar de lleno en el siguiente y que nos vaya bien?
Si queremos iniciar una nueva etapa en nuestras vidas, si queremos comenzar una nueva pareja o volver a enamorarnos y tener éxito en esta nueva empresa debemos asegurarnos, como los buenos agricultores lo hacen en el campo; que el terreno de nuestra vida y de nuestro corazón están adecuadamente preparados para ello. Porque si no lo hacemos, estaremos condenándonos nosotros mismos a la infelicidad y el fracaso.
Imagínate querer sembrar una hermosa plata de tomatitos cherries en una huerta llena de malezas. ¿Dónde vas a ponerla para que crezca dignamente, feliz y con un espacio propio, libre de las matas del pasado como todo lo nuevo quiere crecer?
¿Cómo vas a lograr que esa plantita crezca sana y prospere, si se encuentra rodeada de los restos de tu huerta pasada que aún no has terminado de limpiar, si debe competir por el aire y el lugar del suelo con las viejas hierbas que tú aun no has quitado?
Todo eso que has dejado en el terreno le quitará a tus tomatitos los nutrientes que necesitan; y entonces le faltarán espacio y aire en el suelo para poder crecer sanos y felices; y esparcir sus raíces, y florecer bellos sus rojos frutos y verdes hojas. Un experto huertero o ingeniero agrónomo te diría que tanto en la huerta como en la siembra es como en el amor, y en la vida misma, la labor de limpieza debe siempre anteceder a toda labor de siembra si deseamos tener una buena cosecha.
Es así de simple amigos, en toda la creación, en el universo mismo, así es en el campo, en la ciudad, en el mar, en la pequeña huerta que nos alimenta y embellece el jardín cada día.
Así es en la vida y en el amor, sucede lo mismo, si un ciclo no se cierra del todo ¿cómo vamos a pretender entrar con el cien por ciento de nuestro potencial en el ciclo siguiente? ¿Cómo vamos a poder dedicar nuestro cuerpo y corazón con libertad a la belleza de lo nuevo si aún no nos hemos liberado de las cadenas del pasado?
Cuando una relación de pareja se termina, simplemente se termina. Pero como todo en la vida, para poder dejarla atrás definitivamente debemos estar listos, debemos estar dispuestos y preparados para cerrar todas las cuentas pendientes, porque queridos míos, siempre las hay. Siempre de un lado o del otro quedan cuentas por rendir, habrá alguna que otra deuda que nos guste o nos guste deberemos pagar, debemos aceptar que es parte de finalizar el ciclo; y claro nunca faltarán las preguntas que hemos de responder y algunas explicaciones que por más que sean obvias habremos de dar. Y habrá tires y aflojes, y ajustes que por última vez habremos de ejecutar.
Así es el cierre amigos, hemos de estar seguros al cien por ciento que esto es lo que deseamos hacer; así como hemos de estar motivados al cien por ciento para iniciar una nueva etapa, un nuevo trabajo, una nueva relación o una nueva siembra en nuestra vida; pues si lo que anhelamos cosechar es nuestra felicidad hemos de empezar con el terreno claro y el corazón despejado de todo nubarrón del pasado.
“Lo esencial es invisible a los ojos”, dice Saint Exupery en su libro El Principito, pero muchas veces no a nuestra conciencia.
Entonces yo pregunto ¿Qué esperas? Toma conciencia de qué es lo esencial en tu vida, de qué es lo que tu deseas, de qué es lo que te hace realmente feliz y entonces resuelve, limpia, des-maleza, cierra las cuentas pendientes con el ayer y sigue adelante.
Permanecer estancado en cosechas, trabajos, vidas, y amores del pasado es totalmente incompatible con la entrega total a un nuevo despertar, un nuevo trabajo, una nueva cosecha, a un nuevo amor y a una nueva vida.
Tú decides, es la vida del pasado o la vida HOY, es quedarnos en la nostalgia de la siembra del ayer o ver renacer nuestra esperanza en la cosecha del mañana.
Es vivir de amores del pasado, sentir amores presentes o vivir sin amores.
Es vivir en el ayer, vivir el presente o seguir estancado.
Es tu vida, es tu elección, es simple.
Son los amores del ayer, los amores del presente, o el amor en la estocada.




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